Querido diario: Cuando el amor te pasa rozando

sábado, 23 de diciembre de 2017


Antes de empezar a contarles mi vida poco amorosa, les haré una revisión de acontecimientos de vital importancia: se me rompió la computadora, me compraron una nueva, conseguí un trabajo provisional, vino una tormenta, me cortaron Internet, recién me lo devuelven hoy. Una desgracia, pero bueno, ustedes ya saben que tengo mala suerte.

Querido Diario es una nueva sección del blog, que sigue los pasos del tradicional EDUM (Espacio de un Martes), pero con contenido sumamente personal.
Por razones laborales, me veo obligada de abandonar la cómoda oficina para realizar encargos menores. Eso no sería ningún problema si yo no tuviera una tendencia suicida a perderme. Así que ahí andaba yo, en el medio de un barrio pobre junto a la ruta, tratando de encontrar con el gps la parada del colectivo (ese tipo de datos es muy difícil que lo tire en provincia).

Imagínenme caminando a orillas de la ruta, mirando hacia ambos lados sin saber a dónde ir, con el celular peligrosamente en la mano y un calor insoportable... Cuando del lado contrario, dobla un joven. Un chico que rápidamente fiche como "no chorro". Sí, porque cuando estoy en la calle, apurada y perdida, se activa mi instinto primario.

Me paro en la mitad de la ruta y miro... Miro insistentemente hacia el lado por donde venía caminando el flaco. Pero, no miraba al flaco, miraba la calle, tratando de orientarme (aquí es necesario aclarar que yo de lejos necesito lentes, lentes que nunca me hice).

El flaco, me mira. Lo ignoro. Sigo mirando para ahí y decido que esa parece ser la zona más céntrica del lugar. Comienzo a caminar hacia allá. El flaco me relojea (instinto primario: me quiere robar), de arriba a abajo. No sé qué habrá visto el tipo, seguramente estaba desesperado. Porque infla el pecho, se pone derecho y comienza a caminar raro. Yo sigo mirando y caminando para ahí.

En un momento, llegamos a la misma altura (parece problema matemático), el tipo me dice algo como "Hey" u "Hola" o un comentario así, bajito e indescifrable. Yo ni lo miré, porque siendo mujer (aunque no la más atractiva del mundo) uno se acostumbra a que los hombres nos digan cosas en la calle (no se debería, pero...).

Seguí unos pasos más y me dispuse a cruzar la ruta. Miro, obviamente, para los dos lados antes de cruzar. Y el flaco, que se dio vuelta para mirarme, me dice descaradamente (y seguro un poco ofendido): "Me vacilás". A lo cual (todavía instinto primario: ignóralo o te viola), le contesto de mala manera: "Pelotudo, estoy buscando la parada del 38". Ni giré para ver que respondía, me apresuré a correr y el tipo me dice casi gritando: "Está en la esquina".

Ahí me sentí un poco mal. Fui desubicada y el muchacho me trató bien. Pero, recuerden que estaba perdida, retrasada y con calor. Así que enfilé a la parada sin pensar más en el tipo. Tres minutos después, viene el colectivo, carga gente (yo incluida). Me siento en una de las ventanillas de los asientos solitarios (¿o es para solitarios?) y miro por la ventana.

¿Adivinan a quién veo? El tipo seguía caminando por la cuadra en la que yo estaba anteriormente, así que el colectivo lo comienza a pasar. Y ahí me di cuenta. El flaco estaba rebueno. Pero recontra. Al estilo que a mí me gustan. Mentalmente me estaba puteando a mí misma. Obviamente, me tildo mirándolo, porque... ¡me lo perdí y estaba como todo lo bueno en la vida!

Y esto es lo mejor: el tipo levanta la vista y me ve, me localiza en el colectivo mirándolo, pone la cara más graciosa del mundo y me grita: "¡Me estás jodiendo!". Y como ya la oportunidad se me había esfumado, sin un ápice de vergüenza (total ahí no me conocía nadie) le grito, sacando la cabeza por la ventanilla: "perdón, sos un bombón" (alargando la "o" en muchas "oooooo" y poniendo tonito dulce).

Jamás lo voy a volver a cruzar. Pero bueno, la vida quiso darme un amor de verano o tal vez cruzarme con mi príncipe azul como regalo de Navidad. Y yo prácticamente le di una patada a Santa Claus.

¿Te ha pasado alguna vez algo similar?
¿Por qué es tan difícil encontrar el amor?
¿Creen que es razonable abandonar mi vida y acampar en esa ruta?

10 comentarios:

  1. Me morí muerta jajajaja ♥ Soy horriblemente lo peor del mundo en el amor. Súper anti social y recuerdo haber rechazado a unos cuántos flacos sólo por mi tendencia a estar sola. No me arrepiento pero ... si sigo así me voy a quedar sola toda la vida jaja
    Nunca me pasó algo así que yo me acuerde la verdad, pero me muero jajaja
    Y es totalmente entendible que acampes en esa ruta. Te banco!

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  2. Lei esto y me senti re identificada.A veces quedo como mala onda por desconfiar de todo el mundo..o como una desquiciada cuando me estoy muriendo de calor(de mas estar de decir que el verano se ha convertido la estacion que mas odio) Igual aplaudo tu coraje de gritar por la ventanilla del colectivo :D

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  3. A mí nunca me ha pasado esto, pero sí he tenido amigos que me sostuvieron la mano y yo pensé que era algo casual y resulta que les gustaba y yo en onda: POR QUÉ COÑO NO ME DIJISTE NADA, Ay, pero bueno esas cosas pasan.
    Si las cosas están para ser, probablemente te lo vuelvas a encontrar.

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  4. Jajajajajaja, me pasó 1 vez, pero bueno, es la vida...

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  5. JAJAJAJAJAJAJAJA ay nunca me sentí tan identificada con una historia como esta. Esos amores fugaces que jamás encontras de nuevo y te dejan así 😍😂 jajajaja admiro tu valentía Nanny para gritarle eso jajaja sos una genia!

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  6. Jajajajaja me sentí tocada, muy yo. Yo no doy pie con bola con los tipos, y si se me acerca alguno le hecho Raid jajaja te juro que no sé qué me pasa, será porque me da miedo o inseguridad, mambos que tiene uno en la cabeza jaja.

    Te bancooooo Nanny, no sos la única!!

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  7. Me encantó!! me pasó algo similar una vez y me hice toda la película :)

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  8. Jaja
    Sos única Nanny..
    Tu situación fue de novela.. ;)

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  9. Hola Nanny!
    Te entiendo lo de estar perdida, a mi pasa por Capital, me sacas cinco cuadras de la zona en la que me muevo y chau, no me viste nunca más porque me tragó un subte o algo así jajaja.
    Quizás ahí desde la ventanilla le tendrías que haber preguntado el nombre o algo, como para encontrarlo después, quién sabe, quizás la vida los junta de nuevo. A mi me pasó algo parecido con un chico con el que cursaba una materia que habiendo escuchado dos frases de su conversación con otra persona encontré dónde trabajaba y qué colectivo se tomaba (RE STALKER, LO SÉ PERO NO PUDE EVITARLO, ME FLECHÓ (??) No hay que perder la esperanza Nanny!!
    Feliz navidad atrasada, y que empieces el 2018 con todo!!
    Saludos

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  10. ME MORÍ. Nunca me pasó, nunca me va a pasar.
    Nanny, vos acampá, yo te llevo agua, comida y baterías para el celular. ¡tenés que encontrarlo otra vez!

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